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Llega la temporada más esperada del año, el verano. Comienzan las vacaciones, el buen tiempo, los días libres y aprovechamos para romper la rutina y desconectar del día a día durante todo el año. En muchas ocasiones, esto conlleva dejar de lado también nuestros hábitos más saludables, como la alimentación y el ejercicio físico.

En Camposeven apostamos por el cuidado de la salud de las personas los 365 días del año. Es muy importante tener en cuenta que una buena alimentación saludable y equilibrada refuerza nuestro sistema inmunológico y lo protege de agresiones externas y enfermedades. Un hábito fundamental que debemos cuidar todos los días, pero especialmente reforzar en esta época del año, ya que la hidratación en verano se vuelve un factor clave. Para poder disfrutar de un verano saludable, desde Camposeven y junto al Colegio de Médicos de Murcia, ofrecemos una serie de pautas y recomendaciones a tener en cuenta en estos meses vacacionales. El objetivo es facilitar a todas las personas consejos útiles y medidas de precaución para disfrutar en este periodo estival de un estado de salud idóneo y la prevención de posibles complicaciones, así como identificar y saber reaccionar ante determinadas situaciones de urgencia como puede ser un golpe de calor.

-¿Qué alimentación es recomendada en esta época del año tan calurosa?

Aprovechando el esquema general para todo el año de una alimentación saludable, basada en la dieta mediterránea (verduras, frutas, cereales integrales, legumbres, proteínas procedentes del pescado y carnes blancas, pocas grasas y azúcares), se pueden potenciar algunos de sus aspectos para paliar los efectos negativos de las mayores temperaturas, como son la posibilidad de deshidratación o la que las digestiones sean más pesadas. Así lo que ayude esta mayor hidratación  y a que las comidas sean de más fácil digestión será beneficioso, por lo que el mayor aporte de agua y líquidos no azucarados y la mayor ingesta de frutas y hortalizas, especialmente de verduras y mejor en que ambos casos sean las de temporada.

Las comidas han de ser menos copiosas, de fácil elaboración, recurriendo a nuestros platos tradicionales (el gazpacho sería el paradigma de todo lo anterior), evitando el alcohol y los productos azucarados.

Son medidas eficaces, sencillas, asequibles en nuestro entorno y acorde con nuestra forma tradicional de alimentarnos.

 

-Aumentar el consumo de frutas y verduras, puede reducir el riesgo de sufrir algunas enfermedades, ¿entre cuáles estaríamos hablando?

Nadie lo duda y está más que demostrado en múltiples estudios que el consumo regular de frutas y verduras se relaciona con una menor mortalidad general y en especial por las de sus dos mayores causas de nuestro entorno, las enfermedades cardiovasculares y el cáncer. Además disminuye el riesgo de enfermedades crónicas, como la diabetes y la obesidad, que condicionan lo anterior y de por sí constituyen otra carga personal, familiar y social. El consumo de frutas y verduras junto al ejercicio físico y el abandono del tabaco, son las medidas de salud pública más eficaces que existen.

-¿Cuál es el factor de riesgo de padecer algún tipo de enfermedad entre una persona que consume habitualmente en su dieta fruta y verdura de una persona que tiene carencias en su dieta diaria de estos alimentos?

Aunque la cifra puede variar según la alimentación y de que se acompañe de otros factores de riesgo, en general y en base a los estudios recientes reglados, indican que se llega a reducir el riesgo en al menos un tercio de posibilidades.

-Cuando llega esta época del año, muchas personas caen en la tentación de las llamadas ‘dietas milagrosas’ con el objetivo de perder una cantidad de peso notable en pocos días, como el ayuno, el disminuir comidas importantes durante el día o alimentarse exclusivamente de ciertos alimentos, como ensaladas. ¿Por qué es importante evitar estos mitos de adelgazamiento y qué podemos hacer para evitarlo?

Efectivamente son “dietas milagro” y todos sabemos que los milagros no existen. Las pérdidas con medidas de este tipo son transitorias, recuperándose rápidamente el peso perdido e incluso, algo más. En la mayoría de ocasiones, se pierde mayor cantidad de masa muscular, en lugar de grasa, y con riesgos para la salud. La forma de evitarlo es concienciar que para perder peso, hay que cambiar los esquemas de alimentación y mantenerlos en el tiempo. Las medidas agresivas y temporales solo pueden hacer perder salud.

-¿Qué síntomas presenta una persona que sufre un exceso de calor o insolación?

Se deben a la deshidratación y a la incapacidad del organismo de regular la temperatura siendo fundamentalmente un aumento de la temperatura corporal, con piel seca y caliente y alteraciones de la conciencia que van desde un simple dolor de cabeza y mareo a en casos más avanzados pérdida de conciencia o convulsiones.

-¿Qué debemos hacer si vemos un posible exceso o golpe de calor en una persona?

Primero reconocer el problema, hidratarla y bajarle la temperatura con paños fríos. Pero si la temperatura es alta (por encima de 38ºC), hay deterioro de la conciencia, antecedente de la exposición al calor o vulnerabilidad en la persona (anciano, niño..) mejor acudir a un centro hospitalario, pues es una urgencia que no tratada puede tener consecuencias incluso mortales.

-¿Cuáles son los factores de riesgo de sufrir un golpe de calor, especialmente las personas más vulnerables?

Exposición más o menos prolongada a altas temperaturas o en ambiente sobrecalentado, sin protección ni hidratación, especialmente si se añade ejercicio físico y la falta de hidratación.

-¿Qué patologías nos podemos encontrar asociadas al calor?

Por la exposición directa a las radiaciones solares como la exposición al sol intencionada para broncearse, son las consecuencias de las quemaduras a medio o larga plazo en forma de manchas (lentigos solares) o formaciones tumorales benignas (epiteliomas) o malignas (melanomas).

Y en cuanto al efecto térmico el ya comentado efecto de la insolación o del golpe del calor.

-¿Qué medidas podemos tomar para enfrentar el calor?

1.      Siempre una buena hidratación y protección en forma de ropa transpirable, sombreros, gafas y crema protectora.

2.      Evitar exposición excesiva al sol especialmente en las horas centrales del día.

3.      No hacer trabajos con gran esfuerzo o actividad física intensa en esas horas.

4.      Evitar el alcohol.

-¿Qué recomendaciones y pautas claves hay que tener en cuenta para disfrutar de un verano saludable?

Especialmente cuando se está de vacaciones, se recomienda el descanso completo del cuerpo y la mente y no hacer excesos, especialmente en comida ni alcohol. Es decir, es el momento idóneo para tomar un respiro, desconectar y recuperar fuerzas. Se aconseja dar paseos, leer para mantener la mente activa, hacer comidas ligeras y, sobre todo, evitar las discusiones.

Con estos consejos y medidas de precaución  y prevención ante posibles complicaciones, es el momento de disfrutar de unas vacaciones saludables.

 

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