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Somos lo que comemos. Nuestra dieta diaria influye en nuestro estado de salud y en nuestra forma física. Pero además, la alimentación afecta directamente a nuestro bienestar emocional, de forma que, una dieta saludable y equilibrada puede ser tan importante para la salud mental, como lo es para la salud física.

Una correcta alimentación saludable nos ayuda a mantenernos más sanos por dentro y por fuera, recuperar la energía diaria que consumimos y necesitamos para el buen funcionamiento, las proteínas, nutrientes y vitaminas necesarias, pero además influye directamente en nuestro estado de ánimo. Nada más lejos que en el año 1850, cuando ya se hablaba de la importancia de la alimentación y que influía directamente en la salud, con el filósofo y antropólogo alemán Ludwig Feuerbach: "Si se quiere mejorar al pueblo, en vez de discursos contra los pecados, denle mejores alimentos. El hombre es lo que come".

En Camposeven tenemos muy claro lo que es una alimentación saludable y equilibrada. Nuestro objetivo es difundir, dar a conocer y concienciar a todas las personas los conocimientos y experiencia  que hemos adquirido durante años para que todas las personas tengan en cuenta la importancia de cuidar la salud. “Llevamos más de 40 años en el sector agrícola, cultivando y produciendo fruta y verdura. Mimando los productos, conociendo sus beneficios y propiedades. Pero no solo tenemos esa experiencia. Sino que cada día innovamos e investigamos en el sector. Por ese motivo, decidimos dar un paso más allá y dejar a un lado la agricultura convencional, ya que necesitábamos potenciar la salud de las personas y el cuidado del medioambiente. Al hilo de esto, se creó Camposeven en 2007, con la misión de favorecer la salud de las personas produciendo productos ecológicos mediante técnicas sostenibles. Después, volvimos a dar un paso más y creamos nuestra propia producción biodinámica, estableciendo cultivos 100% naturales, saludables y sostenibles” destaca el director de Camposeven, Adolfo García.

Cada vez existe una mayor conciencia sobre el consumo ecológico, ya que son productos naturales que no solo cuidan nuestra salud, sino que respetan el medio ambiente, favoreciendo así a un entorno favorable y sostenible. Sin embargo, no solo los consumidores tienen un mayor conocimiento sobre los productos orgánicos, sino que además, existe una relación paralela a cómo nuestras emociones afectan a cómo comemos y cómo comemos afecta a nuestro estado emocional.

Cuando nos encontramos en un estado no favorable o deficiente de salud emocional, tendemos a comer peor y llevar una dieta más inestable. Sin embargo, sucede lo mismo de forma contraria, si tendemos a llevar una alimentación no saludable, nuestro estado de ánimo y bienestar se verá perjudicado también. Diversos estudios como ‘El papel emergente de los ácidos grasos omega-3 como una opción terapéutica en los trastornos neuropsiquiátricos’ de Arne Reimers, Hanna Ljung que afirma que la dieta, la actividad física y las estructuras sociales son factores críticos que se han relacionado con aumentos en los trastornos neuropsiquiátricos y otros trastornos que generalmente se conocen como enfermedades del estilo de vida. Añadiendo que nutrientes tales como omega-3, vitaminas B (especialmente ácido fólico y vitamina B12), colina, hierro, zinc, magnesio, S-adenosil metionina (SAM), vitamina D y aminoácidos tienen un vínculo claro con la salud del cerebro.

Otros estudios como la investigación llevada a cabo por el equipo de Lina Begdache, profesora de estudios de salud y bienestar de la Universidad de Binghamton (en Nueva York), que determina que los jóvenes menores de 30 años que ingieren comida rápida más de tres veces a la semana tienen mayores niveles de angustia mental, haciendo hincapié en la importancia de la dieta en la modulación de la salud mental. “La maduración cerebral puede no completarse hasta la edad de 30 años, lo que puede explicar el control emocional diferencial, la mentalidad y la resistencia entre los adultos jóvenes y adultos maduros. Como resultado, los factores dietéticos pueden influir en la salud mental de manera diferente en estas dos poblaciones” explica el estudio. Además, afirma que para adultos mayores de 30 años, comer menos carbohidratos y más frutas reduce la ansiedad y la depresión, ya que las frutas son ricas en antioxidantes que protegen el cerebro.

En definitiva, podemos observar que incorporar en nuestros hábitos de vida una dieta saludable influye en todos nuestros estados de salud. Por este motivo, en Camposeven, recomendamos llevar una dieta variada y equilibrada, aumentando la ingesta de fruta y verdura diaria, que contienen gran cantidad de vitaminas y minerales, y evitar o reducir el consumo de alimentos grasos y procesados.

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