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Para los que nos gusta cultivar nuestras propias cosechas, a menudo nos encontramos con factores externos que dañan y afectan a nuestros jardines y huertos, entre ellos, las plagas tales como hormigas, babosas o ácaros. Es entonces, cuando caemos en la tentación de recurrir a los plaguicidas convencionales para proteger las cosechas contra los insectos, hongos y diferentes plagas. Pero, ¿sabemos realmente lo que supone esto para el cultivo y las personas?

Los plaguicidas son productos químicos que resultan potencialmente tóxicos para los seres humanos, ya que según la Organización Mundial de la Salud (OMS), pueden tener efectos perjudiciales para la salud, como por ejemplo, provocar cáncer o acarrear consecuencias para los sistemas reproductivo, inmunitario o nervioso, entre otros. Además, el mismo producto químico puede tener efectos diferentes dependiendo de la cantidad del producto a la que se expone una persona y dependiendo de la vía por la cual se produce la exposición, por ejemplo, ingestión, inhalación o inyección. Así como, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), que depende de la OMS, declaró en 2015 cinco pesticidas como cancerígenos "posibles" o "probables" mediante un estudio para evaluar la carcinogenicidad de los pesticidas organofosforados.

Antiguamente y mucho antes de que se inventaran los productos químicos, los agricultores contaban con remedios caseros para eliminar las plagas que afectaban las cosechas y plantas. En Camposeven, seguimos con las tradiciones, nuestro objetivo es cuidar la salud de las personas y el entorno en el que vivimos, por ello cultivamos todos nuestros productos de forma 100% natural. Si tú también quieres ser ecológico y sostenible con tu huerto, te dejamos las siguientes ideas y consejos para cuidar tu jardín y protegerlo de plagas con los mejores insecticidas naturales y caseros. ¡Toma nota!

1.      Aceite

Este insecticida casero está hecho a base de aceite vegetal mezclado con jabón que favorece la desaparición de insectos como pulgones, áfidos, ácaros, tisanópteros, etc. El efecto del aceite recae directamente en los insectos, bloqueando los poros a través de los cuales respiran.

Mezcla bien en un recipiente 1 taza de aceite vegetal con 1 cucharada de jabón. Cuando esté bien mezclado, añadir dos cucharadas en un dispensador con un litro de agua, agitar y ya tienes tú insecticida preparado para rociar en tu jardín. 

2.      Ajo

El ajo es un potente repelente de insectos, capaz de ahuyentarlos. Para preparar este insecticida solo necesitamos una cabeza entera de ajo, un par de clavos de cocinar y agua. Trituramos o machacamos bien el ajo y los clavos y añadimos dos tazas de agua, mezclamos bien y dejamos reposar durante 24 horas. Añade entre 1 y 3 litros de agua y ya está listo para rociar directamente sobre las hojas de las plantas.

3.      Tomate

La hoja del tomate es una fuente rica en alcaloides, un componente excelente para prevenir y eliminar pulgones, gusanos y orugas de nuestros huertos. Para este insecticida utilizaremos dos tazas con hojas de tomate, que se pueden tomar de la parte inferior de la planta, las machacamos y agregamos dos tazas de agua, también se pueden dejar las hojas sin triturar, con su forma original. Dejamos reposar durante la noche y diluimos la mezcla en dos tazas de agua. ¡Listo para rociar!

4.      Huevos

Las cáscaras de huevo se pueden utilizar como fertilizante para la tierra o como repelente para insectos como las orugas y en diferentes formatos: ya sea en trozo como su formato original, es decir, después de haber utilizado el producto interno, cogemos la cáscara partida en dos; o triturado. Para éste último, lo macharemos bien hasta que quede una especie de polvo y ya está listo para rociar. También lo podemos dejar en trozos en la base de las plantas que actúa de barrera protectora para impedir el avance de babosas, caracoles y algunas orugas.

5.      Ortiga

La ortiga es un excelente plaguicida para el pulgón y fertilizante para la tierra. Para este insecticida necesitaremos aproximadamente entre 100 y 500 gramos de ortiga y unos 5 litros de agua. Mezclamos y dejamos reposar entre 4 y 7 días y ya tenemos nuestro fertilizante ecológico. Importante, para recoger la planta utiliza guantes ya que es una planta molesta que provoca irritación y picor si la tocas.

Ya conoces algunos de nuestros secretos para cuidar de forma natural nuestro huerto. ¿Y tú, a qué esperas para incorporarlos en tu rutina de cuidado? ¡Notarás tus plantas más sanas y vivas!

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