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Si tuvieras que definirte en un alimento que consumes habitualmente, ¿qué serías? Somos lo que comemos, o eso dicen. Llenar nuestra nevera de productos saludables nunca fue tan fácil. En muchas ocasiones hemos escuchado afirmaciones tales como: “los productos ecológicos son muy caros” o que su consumo está destinado a “usuarios con un elevado poder adquisitivo”. Ahora bien, ¿compramos realmente lo que consumimos?

Quizá la solución para equilibrar nuestra cesta de la compra reside en gestionar qué es lo que necesitamos realmente en base a lo que consumimos diariamente. Comprar de más está a la orden del día. El trabajo, los niños, el estrés, el poco tiempo libre que nos queda… No nos permite comprar en pequeñas cantidades, sino que planificamos nuestras necesidades mensuales en una tajada ¿Por qué no comprar todo en uno y olvidarnos de los cajones vacíos en la despensa? Sin embargo, ¿cuánto dinero tiramos a la basura al mes en productos que no hemos llegado a consumir en ese tiempo?

Gestionar lo que compramos no cuesta tanto si cambiamos nuestros hábitos de compra. Se trata de modificar nuestra lista de alimentos y hacer una compra inteligente con los que realmente necesitamos. Por ejemplo, uno de los consejos que nosotros ofrecemos, para comenzar nuestra rutina sostenible y saludable es hacer una lista de la compra semanal, es decir, planificar qué alimentos vamos a consumir en 7 días. De esta manera ahorraremos un gran porcentaje de dinero y planificaremos nuestras comidas con alimentos saludables y ecológicos.

¿Y si además podemos tener la compra a golpe de click? Se nos acabaron las excusas del tiempo para no ir a la compra cuando nuestra nevera comience a vaciarse. De esta manera, nos resultará mucho más fácil gestionar los alimentos que vamos a consumir y evitar que el ticket de la compra se nos dispare ya quelas compras online nos permiten una mayor facilidad y comodidad para llenar la despensa a cualquier hora del día.

 

Consumo responsable que aumenta tu salud

Es incuestionable el hecho de que la agricultura ecológica a corto plazo tiene un coste superior a la convencional, ya que hablamos de una forma de cultivo y producción que no utiliza pesticidas, herbicidas, fertilizantes, conservantes ni aditivos, y que además, no perjudican enormemente al medio ambiente, por lo tanto hablamos de un producto más saludable y con más nutrientes que un producto convencional. Pero, ¿qué quiere decir que no utiliza ningún conservante ni aditivo?  ¿No se ahorran así un coste elevado? Muchos de vosotros, quizás, os hagáis preguntas como estas y la respuesta es muy simple. Hablamos de una técnica de cultivo donde se eliminan todos los ingredientes y sustancias químicas ya sea o bien en los productos o en la tierra, cuya función es eliminar las plagas que dañan y perjudican los cultivos y los productos, y en su lugar, utilizan recursos naturales para prevenir las plagas. Mientras que en la técnica tradicional utilizan fertilizantes y pesticidas para eliminar una plaga que está deteriorando los productos, en la técnica ecológica cuando un cultivo se ha damnificado y no se puede salvar el producto es desechado obteniendo una producción con menor rendimiento. Y esto es uno de los grandes factores productivos que influyen en la calidad de los alimentos ecológicos, ya que cuidan la salud de las personas a la vez que mejoran y miman la tierra.

Además, los productos ecológicos se comprometen a seguir unas normas específicas y son controlados por organismos de certificación externos a la propia empresa que cercioran que mantengan todas sus propiedades nutritivas. Para que los productos puedan ser comercializados deben tener unos sellos que acrediten su producción y posterior venta. Estos controles adicionales por los que tienen que pasar los productos ecológicos incrementan el coste del producto, mientras que los productos convencionales no acostumbran a tener este tipo de regulaciones ni certificaciones de salubridad. 

Otro motivo por el que el precio del producto ecológico es superior al tradicional se debe a que al hacer uso de métodos más tradicionales para su cultivo, fabricación y producción, necesita una mayor mano de obra y, por lo tanto, un coste superior para la compañía. En definitiva, estos productos están elaborados mediante una fabricación artesanal y natural y por lo tanto requiere mayor tiempo, energías y, sin duda, dinero.

Estas son algunas de las realidades que se esconden detrás del precio de los productos ecológicos. Sin embargo, no nos damos cuenta de que hablamos de un producto de mayor calidady por ende, un producto que es más saludable y sostenible tanto para las personas como para nuestro entorno, el medio ambiente. Quizá solo sea cuestión de planificar mejor las compras, tanto off o como on, y hacer un consumo más responsable. Y para ti, ¿qué cuesta tu salud?

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